sábado, 16 de octubre de 2010

LA ORGANIZACION QUE APRENDE

Una organización que aprende

Es el término dado a una empresa que facilita el aprendizaje de sus miembros y continuamente se transforma.

Una organización de aprendizaje tiene cinco características principales: el pensamiento sistémico, el dominio personal, modelos mentales, visión compartida y el aprendizaje en equipo.

Para desarrollar una organización que aprende, toda la empresa debe ser un centro de aprendizaje, en donde realmente el personal deje la descripción de sus puestos y aprenda a ver el juego de la empresa desde su totalidad y desde su punto de acción.

Las organizaciones que aprenden se desarrollan como resultado de las presiones que enfrentan las organizaciones modernas y les permite seguir siendo competitivos en el entorno empresarial.


El papel del empresario o del director en esta organización es el que fomenta una filosofía de aprendizaje que impulsa al personal al crecimiento profesional:

1. Comunicación honesta
2. Mantener acuerdos.
3. Fomentar y apoyar los retos de trabajo que tiene el personal.
4. Responsabilizarse de crear un ambiente propicio y generoso de aprendizaje.
5. Desechar lo que no funcione.
6. Reconocimiento a los logros.

Ventajas de las Organizaciones inteligentes

Las Organizaciones que Aprenden (Organizaciones Inteligentes o Learning Organizations), explotan la capacidad de cada persona involucrada para aprender a producir resultados extraordinarios.
Con los cambios repentinos que se dan hoy y que caracterizan el mundo de los negocios, las habilidades de adaptación de este tipo de organización son sumamente beneficiosas.
Una organización inteligente, está expandiendo continuamente su capacidad de crear e impulsar un futuro brillante a través de técnicas de aprendizaje efectivas.

Muchas organizaciones tienden a tener un mal aprendizaje por una variedad de razones, entre otras:
• Los empleados crean vínculos emocionales entre sus cargos actuales y sus identidades personales; esto desalienta el cambio.
• Se culpa a los competidores externos, cuando a veces el propio sistema de la organización es el verdadero enemigo.
• Los empleados tienen fijación con los eventos externos, en lugar de prestar atención a los cambios graduales y lentos que ocurren en el sistema.
• El personal sabe que se aprende más de la experiencia; pero generalmente existe un lapso de tiempo entre una acción y su resultado. Las relaciones causa-efecto se tornan confusas.

Mientras que las organizaciones que no aprenden simplemente reaccionan a los eventos, las Organizaciones Inteligentes tienen la habilidad de cambiar los sistemas internos, para crear comportamientos y eventos diferentes.

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